Sexo con puta prostitutas marruecos

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El turismo de Bousbir era esencialmente y de manera conjunta colonial y sexual. Hablar de turismo colonial a propósito de Bousbir, no es sólo hacer referencia al contexto. Sin embargo, el turismo colonial no se reducía a las cuestiones del exotismo y el erotismo. En el imperio francés se aplicaba también el paradigma contrario de un turismo identitario basado en la propia personalidad y la reproducción de los modelos europeos de la estación termal Jennings o de altura Jennings , de los que Dalat sobre las altas mesetas vietnamita o Ifrane en el Atlas medio creada en fig.

Bidonville y Bousbir eran topónimos que designaban barrios específicos de Casablanca: La presencia de turistas en Bousbir ha sido citada por tantos testigos que se puede suponer que parecía un hecho sorprendente, pero realmente nunca fue denunciado. El éxito turístico de Bousbir fue una desagradable sorpresa: La administración colonial se arriesgaba nada menos que a ser acusada de proxenetismo, el barrio proporcionaba a la propaganda hostil una formidable oportunidad para menospreciar su obra civilizadora [10].

Paradójicamente, para las autoridades francesas, no era la presencia de prostitutas sino de los turistas lo que convertía en indecente Bousbir. Hay que esperar a la década de y la denuncia del turismo sexual para que la visita turística de los barrios prohibidos, especialmente en el Tercer Mundo, susciten el rechazo general. La asimilación escandalosa del turismo a le prostitución fue señalada sin embargo unos años antes, pero como una figura de la retórica tercermundista.

Franck y las de los turistas. El erotismo del cuerpo influye sobre el paisaje como el exotismo del paisaje influye sobre el cuerpo. Precisamente, el barrio prohibido de Casablanca fue diseñado como una Kasbah para jugar en estos procesos a través de los que exotismo y erotismo se alimentan uno del otro.

En el mismo movimiento, el cuerpo y el paisaje por un lado, y el turismo y la prostitución por otro, terminan por confundirse.

El cliente, venga de donde venga, que utilizaba la oferta de la prostitución en Bousbir era un turista sexual ocasional ; en lo que le respecta, la prostitución y la actividad turística eran indistinguibles.

Por lo tanto, parece pues apropiado caracterizar a todos los visitantes de Bousbir no como simples turistas sino como turistas sexuales. Bousbir responde por otra parte perfectamente a los criterios de definición de los paisajes del sexo, forjados para identificar los principales destinos del turismo sexual internacional Brennan Hablar de turismo sexual a propósito de Bousbir es ciertamente relevante, pero no aporta mucho para la comprensión del lugar, no porque este calificativo resulte anacrónico sino porque las debilidades conceptuales de esta categoría la hacen poco operativa.

Sugerir que Bousbir anticipa el turismo sexual, aporta menos que analizarlo bajo la perspectiva del barrio prohibido en el que el turismo sexual actual ofrece aspectos neo- coloniales. Asimismo, considerar el turismo como una forma de prostitución no permite necesariamente entender mejor el fenómeno turístico. Por el contrario, interpretar la prostitución como una forma de turismo proporciona un interés heurístico.

Mostrar hasta que punto los visitantes de Bousbir habían recurrido a los servicios de la prostitución, ofrece menos interés que analizarlo a partir del caso de un barrio prohibido en el que la visita a una trabajadora del sexo tiene un dimensión turística. En la mayoría de países europeos, las prostitutas son mujeres inmigrantes en su mayor parte.

La atracción erótica de las prostitutas puede basarse en su exotismo tanto en París como en Bousbir, por razones similares y asociadas a la ideología y a relaciones de dominio neo colonial. A diferencia con el primer caso, es la prostituta la que paga el coste económico, simbólico y social del desplazamiento. En primer lugar, el barrio confirma que la prostitución colonial era una atracción turística. Certifica que el turismo sexual era una de las formas de turismo colonial y prueba que ciertos procesos de exotismo y erotización convirtieron a algunas colonias en recursos de interés turístico.

En segundo lugar, el barrio invita a definir el turismo colonial menos por el origen de los visitantes, el lugar o el contexto de la visita que por las relaciones de poder que entran en juego. Estas relaciones de poder específicas de la situación colonial se basan en matrices de dominación racial pero también de clase y de género. Su asimetría constituía a la vez la condición y el objeto de la visita de Bousbir, y de vuelta contribuía a su reproducción.

En tercer lugar, Bousbir deja ver las semejanzas entre el turismo colonial y ciertas formas actuales de prostitución y turismo sexual. El éxito turístico de Bousbir resulta del entusiasmo de los visitantes para un barrio que encarnaba tanto su sueño orientalista, gracias al decorado neo-morisco construido por E.

Brion y a las capacidades exóticas y eróticas de las trabajadoras del sexo que allí proporcionaban sus servicios. Turismo y prostitución coloniales: Resumen El artículo trata de la visita turística a Bousbir, barrio prohibido de Casablanca durante la colonización francesa. Introducción A principios de , las autoridades coloniales decidieron dar una nueva solución inédita al problema de la prostitución en Casablanca mediante la construcción en las afueras de la ciudad de un extenso barrio dedicado al comercio del sexo.

Colección particular del autor. Casablanca, barrio prohibido Fuente: Mapa de Casablanca Fuente: Guía Michelin, edición Casablanca, rincón del barrio prohibido Fuente: Casablanca, equipo de recepción del barrio prohibido Fuente: Casablanca, Aglomeración indígena, Bidonville Fuente: Alsacienne des Arts Photomécaniques. Turismo, prostitución y turismo sexual: Casablanca, la plaza principal y el cine de Bousbir Fuente: Colección privada del autor.

El té en el barrio prohibido Fuente: Como en cualquier otra experiencia, a mi llegada a Marruecos, decidí que no podría elegir una mejor forma de integración en el país que la convivir en el seno de una familia marroquí, en el calor de un hogar desde el que poder afrontar las nuevas experiencias, conocer la cultura desde dentro y aprender a adentrarme en una realidad desconocida, no como mera observadora sino partícipe en el devenir diario de la sociedad.

Regresó a las 2 horas con sus flamantes lentillas de color que luciría en la fiesta de cumpleaños. Lo quería, era evidente, pero su paga semanal no alcanzaba para comprar aquel capricho. Se montó en el asiento de copiloto y se marchó. Después de 45 minutos de larga espera en el mismo lugar, me empecé a inquietar por la tardanza.

Ahí fue cuando realmente me alarmé, por la inconsciencia de montar en el coche de un desconocido. Uno de los ejemplos de este tipo de chicas, vino de la mano de una vecina próxima a mi vivienda.

Sus ropas caras, su peluquería semanal y su coche descapotable, nada tenían que ver con el nivel de vida familiar. No hay una transacción económica directa por el servicio prestado, pero sí una cesión del cuerpo a cambio de cumplir con el deseo de alcanzar una vida de lujo.

Algunas de ellas, terminan viéndose involucradas en la prostitución, de manera directa o indirecta, tal y como se refleja en el blogger Words For Change. Recuerdo la primera vez que acudí a la Casa de España en Casablanca, un espacio visitado mayoritariamente por hombres marroquíes de clase alta y chicas jóvenes, también marroquíes.

Su objetivo era claro, había estudiado una carrera y no dudaba querer trabajar de ello, fuese como fuese. Existe una gran distinción entre la prostitución ejercida en pueblos y ciudades, tal y como pude observar en Khemisset y Azrou o en Rabat , Marrakech y Tanger.

El analfabetismo y la soledad son dos de las características principales de estas mujeres. Otra cosa bien distinta, es la que se ejerce en ciudades, especialmente turísticas.

La Organización Panafricana de Lucha contra el Sida en Marruecos lanzó un escalofriante estudio sobre la prostitución en el país. Las motivaciones de las mujeres que han desencadenado en la venta de su cuerpo se basan en el grado elevado de analfabetismo y pobreza, especialmente de las mujeres provenientes de las zonas rurales.

Ese fue el caso de Oumaima, una muchacha de apenas 16 años que fue reclutada para trabajar en el servicio domestico, como interna. Poco tardó el padre de la familia en solicitarle favores sexuales a cambio de un dinero que le permitiese ganarse unos dirhams extras.

Siendo marroquí no me hables de racismo y de maltrato a la mujer que conozco bastante bien ese país, por desgracia y son maestros en esos dos artes. Hola Abderahim, empiezo diciendo que soy de Murcia y y suelo pasar vivo en Melilla y conozco vuestro país porque paso a menudo y convivo con ciudadanos magrebi, espero que leas esta reflexión y si cabe esta revendí canción y lo entiendas. En cambio las mujeres de tu país, no suelen morir por manos de otros hombres habría que ver la estadística si las publicasen , ya que son sumisas, y fieles al temor de vuestra sociedad machista y tirana de vuestras costumbres, las cuales no son malas, ni buenas, pero si son abusivas como las mismas que hace varios centenares de años hemos tenido en este país.

Me parece que no conoces tu propio país, porque existe muy mucho prostitución como cualquier país del mundo, pero dicho por nosotros los españoles o parece ofensivos por que os lo han inculcado con el castigo y no os hecho la culpa porque tenemos varios casos aquí también de adoctrinamiento patriótico. Espero que no te lo tomes como una ofensa, sino como una opinion constructiva que os haga pensar que clase de país queréis tener y luchar por ello.

Me parece una reflexión superadecuada y basada totalmente en la realidad. Trabajo en Marruecos desde hace mas de 10 años, por lo cual conozco muy muy bien la sociedad, las costumbres, los intereses y el país. Gracias por tan estupenda y veraz reflexión.

Sin duda eres una victimas mas de aquellas bobitas ilusas que caen a diario por la Web, desde cuando crees tu que alguien se enamora a distancia de una desconocida tercermundista. Ademas a quien se le ocurre que un adinerado de 24 años se enamore de una mujer mucho mayor que el y de otra escala economica y social.

Esos enamoramientos terminan en esto http: Perdonen la dureza de mi comentario, pero casos se han visto y es preferible pecar por exceso y no por defecto. Como sea Marruecos es mucho mejor que España y latinoamérica…Sino por qué vienen gente de allí a vivir aquí? Me quedo asombrado de los comentarios. Estuve en Marruecos hace años, fueron muy corteses en ofrecerme su casa , la mejór habitación de la casa.

Conviví con ellos y nunca vi nada raro. Ahora me sale una mujer en España casada con un marroquí y feliz de su bebe. Me quiere presentar a dos parientes marroquís de un pueblecito. No tengo ni idea que hacer ya que debo ir a buscarla al pueblecito. Soy mayór que ella y no sabe español. Ni sé como se quiere casar.

sexo con puta prostitutas marruecos Sin duda alguna, esta noticia, no debe pasar desapercibida para aquellas personas que luchamos por abolir las injusticias que destruyen los derechos fundamentales de la infancia y las mujeres. El primero era el del turismo colonial. Yo supongo que algunas chicas visten jeans y ropa occidental y no son prostitutas, pero cada quien tiene que buscar antes de encontrar el verdadero amor. La excursión a Bousbir se inscribía de este modo en un cuarto contexto turístico: El primer paso hacia el abismo fue salir de incógnito con hombres mayores, quienes la invitaban a buenos restaurantes y la hicieron descubrir sus encantos y su feminidad.

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Uno de los ejemplos de este tipo de chicas, vino de la mano de una vecina próxima a mi vivienda. En su mente, ansiaba en algun momento dejar la prostitución y casarse con un marroquí, por eso, ella solo permitía la penetración anal, para así, como decía ella, mantener intacta su virginidad.

Bousbir ofrecía la experiencia multisensorial [4] de una inmersión en la atmósfera exótica y erótica de Oriente. Por supuesto, el lugar era ficticio, y eso no escapaba a la mayoría de los visitantes, que, sin embargo, no dejaban de celebrar los encantos del lugar. El visitante de Bousbir recorría así en un pequeño espacio un microcosmos del Reino marroquí: De ese modo, los coches llevaban allí, en la temporada de cruceros, a riadas de extranjeros armados con sus kodaks.

Al mismo tiempo, cien postales diferentes, vendidas — por piezas o en formato de colección — en Casablanca y probablemente en Bousbir, incluían el barrio. En , desembarcaron Para consternación de las autoridades y de la comunidad empresarial local, estos viajeros permanecían muy poco tiempo en Casablanca, que, por otra parte, tenía pocos atractivos que ofrecer.

Los turistas iban a Bousbir en grupo con un guía, en pareja y pocas veces solos. Los turistas visitaban Bousbir como espectadores. Las postales de Bousbir se dirigían a una esposa, a una madre, a un compañero de trabajo o a un vecino, sin que el motivo de la postal planteara problema alguno ni el texto del remitente hiciera referencia a su imagen.

Las lógicas desplegadas se explican por una postal La guardia de entrada al barrio prohibido fig. Es una auténtica ciudad de 2. Si se tiene en cuenta la mayoría de los cruceristas desembarcados en Casablanca y algunos europeos llegados por tierra viajaban a Bousbir, se puede estimar que los turistas internacionales representaban la décima parte de sus visitantes. Ocurría que solían alquilar una habitación en Bousbir en lugar de alojarse en el hotel. Sería estupendo que Bousbir se pareciera a otros barrios de Casablanca o a los otros barrios prohibidos.

Pero no hay nada de eso. Bousbir era un simulacro Baudrillard Los burdeles de la ciudad donde actuaban las trabajadoras del sexo europeas sólo se abrían a los clientes y no ofrecían ni el mismo decorado ni el mismo ambiente que Bousbir.

Las calles de Casablanca en las que trabajaban ilegalmente las prostitutas aborígenes, eran sórdidas y no ofrecían el mismo pintoresquismo que el barrio prohibido. Incluso a los habitantes del Protectorado, Bousbir les proporcionaba una experiencia extraordinaria y su atmósfera les proporcionaba un encanto especialmente atractivo, suficiente para justificar una visita a la vista de todos.

Para quienes llegan a Eurodisney desde París, Berlín o Nueva York, la visita al parque no cambia mucho. Si el turismo se define como un movimiento con fines de ocio frente a las instalaciones del diario, es indudable que todos los visitantes de Disney son turistas, puesto que el parque se localiza en un país absolutamente distinto e imaginario para todos ellos.

Si nos atreviéramos a hacer la comparación, el caso de Bousbir sería semejante. El barrio era un lugar cotidiano sólo para los que trabajaban allí; para los visitantes, Bousbir era otro mundo. El primero era el del turismo colonial. El turismo de Marruecos estaba en pleno auge en los años , el Protectorado aparecía en este sentido por delante de lo que sucedía en otras partes del Imperio Colliez , de Mazières , , Kahn , Erick , Kamali , Llanes , Stafford La promoción del turismo en las colonias tenía fines económicos en términos de desarrollo local, pero también encerraba un objetivo ideológico: En , turistas visitaron Marruecos; en , fueron Stafford El segundo contexto turístico era el de la visita a los barrios prohibidos.

Así, en la película Pepe le Moko J. En la lógica de la interacción entre esos componentes, los visitantes no blancos de Bousbir tenían allí un estatus de segunda clase. Su presencia era considerada inconveniente en Bousbir por parte todos aquellos que habrían preferido que el turismo en el lugar fuera una actividad homosocial: La guía de Casablanca y su región El problema de la pobreza conduce así a una tercera interpretación del turismo de Bousbir.

Enfrente de este emplazamiento se encontraba uno de los grandes suburbios de chabolas de Casablanca: Reproducido en muchas postales fig. Miles y miles de casuchas de chabolas construidas con viejas lata y desechos. En cuanto a Bousbir, la decencia no permite describirlo. Bidonville y Boubsir eran considerados de la misma manera atracciones turísticas y se sugería pasar de una a otro porque los dos barrios mostraban idéntica naturaleza.

Así, la Guía de Casablanca y de la región En las metrópolis occidentales, esto reforzaba el orden moral y político en sus componentes raciales, sociales y sexuales ; en Casablanca, justificaba también el orden colonial. Se veía en la obra de Bousbir una transgresión de las normas, si es que no lo era de derecho.

Los europeos hombres o mujeres que visitaban Bousbir podían salir no sólo sin mancha sino reconfortados: La visita de Bousbir participaba así de la lección del turismo colonial y justificaba el colonialismo en su misión civilizadora — sobre todo considerando que eran las mismas autoridades coloniales las que habían levantado el barrio.

La realización del barrio despierta admiración: Una postal de Flandrin cf. En las puertas de Bousbir, hay un garaje […]. Es un especialista de la fotografía aérea. Ha tomado Bousbir desde lo alto de un avión.

Otras postales muestran el barrio en diferentes etapas de su construcción. De hecho, en la mayoría de las postales no aparecen prostitutas identificadas como tales pero sí vistas urbanas o arquitectónicas.

La excursión a Bousbir se inscribía de este modo en un cuarto contexto turístico: Por otra parte, gracias al control colonial y la planificación, la excursión a Bousbir podía realizarse en buenas condiciones de comodidad y seguridad.

El turismo de Bousbir era esencialmente y de manera conjunta colonial y sexual. Hablar de turismo colonial a propósito de Bousbir, no es sólo hacer referencia al contexto. Sin embargo, el turismo colonial no se reducía a las cuestiones del exotismo y el erotismo. En el imperio francés se aplicaba también el paradigma contrario de un turismo identitario basado en la propia personalidad y la reproducción de los modelos europeos de la estación termal Jennings o de altura Jennings , de los que Dalat sobre las altas mesetas vietnamita o Ifrane en el Atlas medio creada en fig.

Bidonville y Bousbir eran topónimos que designaban barrios específicos de Casablanca: La presencia de turistas en Bousbir ha sido citada por tantos testigos que se puede suponer que parecía un hecho sorprendente, pero realmente nunca fue denunciado. El éxito turístico de Bousbir fue una desagradable sorpresa: La administración colonial se arriesgaba nada menos que a ser acusada de proxenetismo, el barrio proporcionaba a la propaganda hostil una formidable oportunidad para menospreciar su obra civilizadora [10].

Paradójicamente, para las autoridades francesas, no era la presencia de prostitutas sino de los turistas lo que convertía en indecente Bousbir. Hay que esperar a la década de y la denuncia del turismo sexual para que la visita turística de los barrios prohibidos, especialmente en el Tercer Mundo, susciten el rechazo general.

La asimilación escandalosa del turismo a le prostitución fue señalada sin embargo unos años antes, pero como una figura de la retórica tercermundista. Franck y las de los turistas. El erotismo del cuerpo influye sobre el paisaje como el exotismo del paisaje influye sobre el cuerpo. Precisamente, el barrio prohibido de Casablanca fue diseñado como una Kasbah para jugar en estos procesos a través de los que exotismo y erotismo se alimentan uno del otro.

En el mismo movimiento, el cuerpo y el paisaje por un lado, y el turismo y la prostitución por otro, terminan por confundirse. El cliente, venga de donde venga, que utilizaba la oferta de la prostitución en Bousbir era un turista sexual ocasional ; en lo que le respecta, la prostitución y la actividad turística eran indistinguibles.

Por lo tanto, parece pues apropiado caracterizar a todos los visitantes de Bousbir no como simples turistas sino como turistas sexuales. Bousbir responde por otra parte perfectamente a los criterios de definición de los paisajes del sexo, forjados para identificar los principales destinos del turismo sexual internacional Brennan Hablar de turismo sexual a propósito de Bousbir es ciertamente relevante, pero no aporta mucho para la comprensión del lugar, no porque este calificativo resulte anacrónico sino porque las debilidades conceptuales de esta categoría la hacen poco operativa.

Sugerir que Bousbir anticipa el turismo sexual, aporta menos que analizarlo bajo la perspectiva del barrio prohibido en el que el turismo sexual actual ofrece aspectos neo- coloniales.

No hay una transacción económica directa por el servicio prestado, pero sí una cesión del cuerpo a cambio de cumplir con el deseo de alcanzar una vida de lujo. Algunas de ellas, terminan viéndose involucradas en la prostitución, de manera directa o indirecta, tal y como se refleja en el blogger Words For Change.

Recuerdo la primera vez que acudí a la Casa de España en Casablanca, un espacio visitado mayoritariamente por hombres marroquíes de clase alta y chicas jóvenes, también marroquíes.

Su objetivo era claro, había estudiado una carrera y no dudaba querer trabajar de ello, fuese como fuese. Existe una gran distinción entre la prostitución ejercida en pueblos y ciudades, tal y como pude observar en Khemisset y Azrou o en Rabat , Marrakech y Tanger.

El analfabetismo y la soledad son dos de las características principales de estas mujeres. Otra cosa bien distinta, es la que se ejerce en ciudades, especialmente turísticas.

La Organización Panafricana de Lucha contra el Sida en Marruecos lanzó un escalofriante estudio sobre la prostitución en el país. Las motivaciones de las mujeres que han desencadenado en la venta de su cuerpo se basan en el grado elevado de analfabetismo y pobreza, especialmente de las mujeres provenientes de las zonas rurales.

Ese fue el caso de Oumaima, una muchacha de apenas 16 años que fue reclutada para trabajar en el servicio domestico, como interna. Poco tardó el padre de la familia en solicitarle favores sexuales a cambio de un dinero que le permitiese ganarse unos dirhams extras. A los trece años se escapó del hogar familiar, de una aldea próxima a Fez, para adentrarse en el infierno de la calle. Para poder llevarse algo a la boca, subsistió durante años entre robos y la venta de su propio cuerpo.

Ese fue el caso de Khadija, una mujer de 42 años, madre de 3 hijos y repudiada por su marido y familia, quien la consideraba responsable del fracaso familiar. Para otras mujeres, la prostitución a través de la emigración promete unos objetivos golosos: En pocos años, acumuló lo esperado, volviendo a Marruecos. Y así fue como llegó a España. Cada zona cumple una función, una forma en definitiva de llevar a cabo las relaciones sexuales. Hace unos años, tuve la oportunidad de participar en un estudio sobre prostitución a nivel nacional, por lo que pude tener acceso de primera mano a conocer los testimonios de quien la ejercen y de los propios clientes.

En su mente, ansiaba en algun momento dejar la prostitución y casarse con un marroquí, por eso, ella solo permitía la penetración anal, para así, como decía ella, mantener intacta su virginidad. Después de todos los años trabajando en el campo de la prostitución, habiéndome adentrado en burdeles, casas y la propia calle, sigo encontrando grandes dificultades para visibilizar la prostitución marroquí.

Ellas no acuden a estos centros, ni tampoco realizan revisiones ginecológicas, y cuando menos, se realizan las pruebas del SIDA, a pesar de que casi la mitad de estas mujeres acceden a mantener relaciones sexuales sin preservativo. De la misma manera, he de protestar ante el uso indebido del pañuelo, esa prenda que distingue a tantas mujeres musulmanas con honrabilidad.

Por mucho que cueste entenderlo, existen prostitutas marroquíes que utilizan el pañuelo como reclamo sexual y que no dudan en permanecer completamente desnudas, a excepción de la cabeza, mientras complacen las perversiones de sus clientes, al menos es así como algunos de ellos lo atestiguan. Tal vez, el colmo de estas realidades vino en manos de aquella mujer madura a la que se referían como Hajja. Para mis adentros pensé que era la forma de llamarla por haber hecho el Hajj.

Cuando me explicaron, entre ironías el motivo de su apodo, sentí una gran repulsa. Pero no todas las realidades son así de frívolas e incompresibles.

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