Prostitutas roma prostitutas la habana

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Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado. Yo aprovecho la confusión y me largo. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar.

El es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas. Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar.

Pasas, se presentan y decides. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar. Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale. Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país.

En este edificio, al contrario de lo pasa en el , todos los burdeles son del mismo propietario , un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid. Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi euros diario por la habitación y la comida. Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Algo que no pasa en el , donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio.

El funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas. A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad. Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo.

Aparecen a los pocos segundos llevando un carro de la compra cargado de papel higiénico para abastecer a las prostitutas de los cinco pisos. Los recaderos del llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas D. En la calle del Guillermo de Osma hay un par de lupanares históricos que han ido cambiando de ubicación y son poco menos que mitos en internet.

Así mismo se define él. Ahora tiene 55 y participa en algunos foros de prostitutas contando sus experiencias. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje. Si no nos ayudamos entre nosotros, con lo mal vistos que estamos Promete un servicio gratis al que adivine el resultado del Juventus-Real Madrid.

Es un sitio bien comunicado. Sólo en este trocito tenemos cinco estaciones de metro y una de Renfe. Lo que sí que se conoce es el origen de estos lupanares en la zona.

Dos hombres hacen guardia ante la puerta del del Paseo de las Delicias D. Y no hizo nada. En ese vacío seguimos y es lo que les permite seguir desarrollando esas actividades mafiosas e ilegales", lamenta Nita García. Los vecinos recogieron firmas y se cerraron muchos de aquellos clubes, que luego volvieron a abrir pero ya como restaurantes y comercios normales".

Entre los bares y las casas particulares funcionando las 24 horas, había peleas y conflictos cada noche. Los vecinos se quejan, pero de puertas para dentro. Repasamos juntos el listado de burdeles que he recopilado y nos damos cuenta de que tal vez esté incompleto: Ese es el indicio que nos dice que dentro hay prostitución", apunta.

De todos modos, Nita García aclara que " lo que realmente nos molesta no es que una persona libremente decida ejercer la prostitución. A mí eso me da igual. Todo el mundo tiene que buscarse la vida.

El verdadero problema es la explotación. No tienen dónde ir. O a un amigo para que pague media docena de cerveza clara. Las jineteras en Cuba ya son tantas que asustan. Solo dos años de servicio social en un bufete destartalado en la Habana del Este. Una amiga de la Universidad fue la que me propuso salir a putear con ella.

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Era un vulgar proxeneta. Fuimos a parar a una villa de un pueblo italiano perdido. Casi todas las noches me llevaba toda clase de clientes.

Eso sí, con buena pinta. Hice orgías con prostitutas de otras nacionalidades. Sabía hasta dónde podían llegar las personas que se dedican al negocio de la prostitución. Me tomé las cosas con calma. Él me amenazaba con matarme si llamaba a la policía o le contaba las cosas. Siempre te enganchan con el mismo cuento: Dice que una docena de cubanas que ella conoce se prostituyen en Italia. Otras fueron engañadas como yo. Con algunos euros ahorrados montó una peluquería.

Pero aquí no vale la pena trabajarle al Estado. Estoy pensando emigrar temporal o definitivamente. Pero si trabajas duro y seriamente, se puede prosperar. Ya tengo 36 años, una edad en la que no puedes aspirar a vivir de la prostitución.

Descendía la maternidad, aumentaban los divorcios y las parejas consensuales. Un período nombrado especial sacó sus afiladas uñas. El jabón y el aceite subieron de categoría. Ahora eran artículos de lujo.

Se miraron en el espejo de la madrastra de Blanca Nieves y éste contestó que estaban aptas para el negocio. Los nuevos turistas no eran como los marines de los Ni las chicas como aquellas. Estas tenían como mínimo un noveno grado; estaban sanitas, pues la salud y la educación continuaban gratuitas. También los nuevos proxenetas eran diferentes. Los cambios influyeron también en familias y barrios. Aquel vecino que a su llegada nocturna del trabajo encontraba a un par de chicos haciendo el sexo en el rincón oscuro de la escalera, no se asombraba al conocer que fulanita cobraba ahora en dólares lo que antes realizaba por afición.

En ciertas familias los nuevos códigos sobre el sexo ayudaron a abaratar la moral, y hasta presumían de los regalos traídos por la hija. Ante realidades tan diferentes, urgía también un nuevo apelativo: Ni las parisinas, cumbres del sexo bucal; ni las asentadas en el viejo Londres, ni las adornadas en vidrieras de Alemania, ni las tailandesas, ni siquiera las geishas.

Nada comparable a una jinetera. No eran noticia las otras jóvenes, las que iban en bicicleta a la universidad, remendaban sus tennis y con los viejos vestidos de la abuela inventaban blusas descotadas. A Cristo le perdonaron tener una prostituta en su genealogía.

Artículo bajo licencia Creative Commons. Ayude a la Red Voltaire. Usted consulta nuestro sitio porque la calidad de sus artículos le ayuda a comprender los acontecimientos internacionales. Necesitamos su contribución personal para poder continuar nuestro trabajo. La Red Voltaire se compone de voluntarios que no reciben remuneración.

Si usted es traductor de nivel profesional, puede participar en la traducción de nuestros artículos. De prostitutas a jineteras por Ilse Bulit. Archivos La Habana Cuba 19 de agosto de Los artículos de esta autora o autor. Ayude a la Red Voltaire Usted consulta nuestro sitio porque la calidad de sus artículos le ayuda a comprender los acontecimientos internacionales. No bastan las elecciones para que haya democracia por Thierry Meyssan. El Estado Profundo estadounidense y la campaña electoral de Trump.

Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso. En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta. Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado.

Yo aprovecho la confusión y me largo. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar. El es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas. Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar. Pasas, se presentan y decides.

Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar. Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale. Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país. En este edificio, al contrario de lo pasa en el , todos los burdeles son del mismo propietario , un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid.

Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi euros diario por la habitación y la comida. Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Algo que no pasa en el , donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio. El funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas.

A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad. Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo. Aparecen a los pocos segundos llevando un carro de la compra cargado de papel higiénico para abastecer a las prostitutas de los cinco pisos. Los recaderos del llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas D.

En la calle del Guillermo de Osma hay un par de lupanares históricos que han ido cambiando de ubicación y son poco menos que mitos en internet. Así mismo se define él. Ahora tiene 55 y participa en algunos foros de prostitutas contando sus experiencias. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje.

Si no nos ayudamos entre nosotros, con lo mal vistos que estamos Promete un servicio gratis al que adivine el resultado del Juventus-Real Madrid. Es un sitio bien comunicado. Sólo en este trocito tenemos cinco estaciones de metro y una de Renfe. Lo que sí que se conoce es el origen de estos lupanares en la zona. Dos hombres hacen guardia ante la puerta del del Paseo de las Delicias D. Y no hizo nada. En ese vacío seguimos y es lo que les permite seguir desarrollando esas actividades mafiosas e ilegales", lamenta Nita García.

Los vecinos recogieron firmas y se cerraron muchos de aquellos clubes, que luego volvieron a abrir pero ya como restaurantes y comercios normales". Entre los bares y las casas particulares funcionando las 24 horas, había peleas y conflictos cada noche. Los vecinos se quejan, pero de puertas para dentro. Repasamos juntos el listado de burdeles que he recopilado y nos damos cuenta de que tal vez esté incompleto: Ese es el indicio que nos dice que dentro hay prostitución", apunta.

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Que si me interesa la chica. Necesitamos su contribución personal para poder continuar nuestro trabajo. Plantea hacerlo entre las Archivos La Habana Cuba 19 de agosto de Dos hombres hacen guardia ante la puerta del del Paseo de las Delicias D. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje. Otras fueron engañadas como yo. En ciertas familias los nuevos códigos sobre el sexo ayudaron a abaratar la moral, y hasta presumían de los regalos traídos por la hija. Desde chicas particulares a clubes ocultos en semisótanos, pasando por consultas de masajistas con final feliz. La primera decepción de Yamilé fue que su pareja vivía a mil millas de Roma. Helen estuvo antes en un putas follan prostitutas guadalajara de carretera, pero le obligaban a pagar casi euros diario por la habitación y la comida. Salgo y subo al tercer piso. Las jineteras en Cuba ya son tantas que asustan.

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